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Adriana Bustos transforma el patrimonio del Bellas Artes en una constelación

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La artista cordobesa Adriana Bustos presenta 'Código natal: los orígenes cósmicos del museo' en el Museo Nacional de Bellas Artes, una propuesta que vincula arte, historia y astrología en una lectura inédita del acervo institucional.

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La exposición ‘Código natal: los orígenes cósmicos del museo’, inaugurada en el Museo Nacional de Bellas Artes, propone una mirada novedosa del patrimonio nacional a través de una carta astral del propio museo. Adriana Bustos, su creadora, combina arte, astrología y memoria patrimonial para celebrar los 130 años de la institución con una obra que convierte las piezas históricas en un mapa celeste de significados y vínculos simbólicos.

La artista Adriana Bustos, reconocida por su trabajo entre la historia y la simbología, presenta en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) la muestra “Código natal: los orígenes cósmicos del museo”, una propuesta que reinterpreta las colecciones del museo a través de la astrología. Esta disciplina, históricamente considerada una forma de conocimiento sobre las relaciones entre el cosmos y la vida humana, se convierte en herramienta interpretativa de la memoria artística argentina.

Adriana Bustos Código natal: Una carta astral para el museo más importante del país

El punto de partida radica en un dato preciso: el MNBA nació por decreto el 16 de julio de 1895. Bajo el signo de Cáncer, la institución celebra este año sus 130 años de historia. A partir de esa fecha, Bustos encargó a la astróloga y escritora Claudia Aboaf una carta natal institucional, que sirvió como guía para organizar las piezas de la colección dentro de las doce casas astrológicas. En esa estructura la artista ubicó obras emblemáticas y personajes fundacionales, transformando el acervo en un sistema visual de vínculos simbólicos.

El resultado es un inmenso dibujo de más de tres metros, estructurado en dos mitades simétricas, que funciona como un planisferio cósmico del patrimonio. Cada casa representa un aspecto de la identidad del museo: desde su origen estatal hasta las obras que marcaron hitos en el arte nacional. El montaje, con delicados detalles dorados y minucias en miniatura, refleja el estilo característico de la autora, quien combina precisión enciclopédica y sensibilidad poética.

Astrología, arte y memoria institucional

Lejos de un gesto esotérico, la decisión de utilizar la astrología responde a una intención de lectura simbólica y temporal. Bustos, formada en artes visuales y con una trayectoria internacional, sostiene que la astrología fue una de las primeras herramientas humanas para comprender el orden del mundo. En su propuesta, los signos del zodíaco se transforman en metáforas del desarrollo cultural, donde cada obra elegida adquiere una resonancia particular dentro de la historia del museo.

La curaduría, a cargo de Mariana Marchesi, directora del MNBA, acompaña esta interpretación desde la narrativa institucional. Según explicó, la obra de Bustos permite pensar al museo como un organismo vivo, sujeto a ciclos, transformaciones y lecturas sucesivas. La iniciativa se enmarca además en el programa de adquisiciones de ArtHaus, que financia anualmente la compra de obras de artistas argentinos contemporáneos con trayectorias consolidadas.

La exposición incluye además un video titulado “Plutón en la Casa de Bombas”, filmado en el subsuelo del edificio del museo, sobre las antiguas cisternas del sistema hidráulico original. Con cámara subacuática, la artista registra objetos fortuitos depositados en la laguna interior, convertidos en metáforas de la memoria y el paso del tiempo. La obra enlaza así la historia material del edificio con su dimensión simbólica y espiritual.

Obras emblemáticas reinterpretadas bajo un signo común

En torno a la gran carta central, el montaje reúne piezas históricas que dialogan entre sí. Figuran, entre otras, Mujer con toro de Alfred Phillip Roll —asociada a la casa de Tauro—, Toros de Julia Wernicke, Sin pan y sin trabajo de Ernesto de la Cárcova, una fotografía de Venus por Augusto Ferrari, y serigrafías de Marta Minujín. Estas obras, junto a retratos de figuras femeninas realizados por Annemarie Heinrich y pinturas de Juana Romani, articulan una lectura transversal que recupera la mirada de género en los relatos del arte argentino.

El montaje propone un recorrido donde las obras se agrupan por afinidades formales y energías simbólicas. La artista reconoce haberse sorprendido por las asociaciones espontáneas que emergieron del proceso: similitudes entre esculturas contemporáneas y piezas precolombinas, correspondencias entre el signo y la estética del artista, y resonancias entre los materiales empleados y los elementos del zodíaco.

Un diálogo entre la historia del arte y las constelaciones contemporáneas

La propuesta de Bustos se conecta con su línea de investigación sobre mapas simbólicos y cartografías visuales. Su mural Planisferio Venus, realizado para el Centro Pompidou en 2020, o su serie Vision Machine presentada en la Bienal de Sharjah, anticipan esta metodología de lectura que combina historia, astronomía y archivo. En Código natal, la artista traslada esa perspectiva al patrimonio nacional, ofreciendo una narración alternativa de los orígenes y constelaciones del museo.

El director del MNBA, Andrés Duprat, definió la obra como un “Aleph visual”, donde cada pieza condensa el todo. Esta estructura simultánea recuerda los paneles de Aby Warburg, el historiador alemán que a comienzos del siglo XX exploró la persistencia de las formas en la cultura visual occidental. Bustos reinterpreta esa tradición desde una perspectiva latinoamericana, donde la memoria colectiva y el pensamiento simbólico se entrelazan en un nuevo tipo de archivo.

La institucionalidad cultural desde una lectura simbólica

El uso de la carta natal de una institución pública introduce una reflexión sobre cómo se construyen las identidades culturales. A diferencia de las personas, los museos carecen de una “hora de nacimiento” precisa, por lo que la artista optó por tomar el signo solar de su fundación. Esta decisión muestra cómo los marcos simbólicos pueden servir para comprender los procesos institucionales en términos de ciclos, expansión y renovación. Sin recurrir a datos esotéricos, la exposición evidencia la capacidad del arte contemporáneo de revisar la historia desde nuevas lógicas.

Desde el punto de vista jurídico y patrimonial, la iniciativa se inscribe en la tendencia global de revisión del acervo público por medio de proyectos curatoriales que implican reinterpretaciones conceptuales. En Argentina, el patrimonio del MNBA es regido por normas específicas de conservación y adquisición, por lo que este tipo de intervenciones no altera la titularidad de las obras sino su lectura museográfica. De este modo, la acción artística se entiende como una práctica cultural amparada por la libertad de creación y el derecho de acceso al patrimonio.

Una experiencia accesible para el público general

La exposición puede visitarse con entrada libre en la sede del MNBA, en avenida Del Libertador 1473, hasta el próximo 7 de noviembre. Su formato mixto —dibujo, video y montaje de obras históricas— busca que el visitante experimente la historia del museo como una constelación viva. El recorrido propone una lectura sensible, donde el conocimiento histórico y la imaginación se complementan en un mismo gesto.

Más allá de la curiosidad por la astrología, Código natal invita a pensar cómo los museos se relacionan con su tiempo. En un contexto cultural en que las instituciones buscan renovar sus vínculos con el público, esta propuesta se convierte en un ejemplo de reinterpretación participativa del acervo estatal. La exposición, al entrelazar arte contemporáneo y patrimonio público, consolida el diálogo entre tradición y experimentación.

Proyecciones para la gestión cultural y la comunicación patrimonial

Desde una perspectiva de gestión cultural, proyectos como el de Bustos abren nuevos caminos para la comunicación del patrimonio. El uso de marcos simbólicos y relatos alternativos amplía las posibilidades de mediación con distintos públicos, especialmente jóvenes. En términos de derecho cultural, estas experiencias refuerzan el principio de accesibilidad y reinterpretación del bien común, impulsado por organismos internacionales como la UNESCO.

El enfoque curatorial de Código natal también plantea interrogantes sobre los límites entre archivo institucional y creación artística. Al incorporar lenguajes contemporáneos y recursos interdisciplinarios, el museo reafirma su rol como espacio de reflexión sobre la memoria y la identidad nacional. En este sentido, la muestra se inscribe en la corriente de museología crítica que promueve lecturas inclusivas y dinámicas del patrimonio.

Implicancias digitales y visibilidad para el patrimonio argentino

El impacto de esta exposición trasciende el espacio físico. La digitalización de la obra y su difusión a través de plataformas institucionales permiten ampliar la visibilidad del patrimonio argentino. Desde el punto de vista de la comunicación cultural digital, cada pieza que integra la carta astral del museo se convierte en un nodo narrativo que refuerza la identidad del MNBA en entornos virtuales. Así, el proyecto de Bustos demuestra cómo la reinterpretación simbólica puede potenciar la presencia institucional en redes y plataformas educativas, consolidando al museo como referente de innovación cultural en América Latina.

La muestra, al vincular memoria y cosmos, historia y proyección, propone una lectura poética del patrimonio. Esa mirada, más allá de la anécdota astrológica, devuelve a los espectadores la posibilidad de asombro ante lo conocido y reafirma el papel del arte como herramienta de reinterpretación permanente del pasado común.

Fuente original: Clarín Cultura.

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